¿POR QUÉ MEJORAR LAS VIVIENDAS?
No contar con una vivienda segura es una fuente de gran estrés para cualquiera. Y cuando los niños experimentan esto, especialmente en
La primera infancia puede afectar su salud años después.
Las casas bahareque, construidas principalmente con bambú, barro y palos, son una forma de construcción tradicional que aún se practica en las zonas rurales de América Latina, incluido El Salvador.
El bambú se corta longitudinalmente por la mitad para formar la estructura de la casa, que normalmente se rellena con barro y ramas, aunque esto varía según la ubicación.
Las palmas también pueden utilizarse para intentar cubrir el hueco entre las paredes y el techo, que suele estar compuesto de láminas de metal o tejas de arcilla.
El interior de la casa se parece mucho al exterior: calor, frío, viento, lluvia o humedad. No hay protección contra las inclemencias del tiempo. La casa es tan insegura que roedores, insectos, animales e incluso personas pueden entrar fácilmente sin ser invitados.
Durante las fuertes lluvias, las casas de los bahareques se inundan y sus muros se derrumban. Las familias temen que sus hogares se derrumben sobre ellas. Para algunas, esto ya ha sucedido. Por la noche, trasladan sus camas de un lugar seco a otro. Cuando es posible, se ven obligadas a permanecer de pie.
Así es como viven muchos niños pobres de zonas rurales en América Latina.
Su donación para la vivienda hoy puede ayudar a proporcionar a una familia un hogar seguro, con paredes resistentes y cimientos sólidos.